Por qué importa el tipo de elogio
Los estudios sobre la motivación infantil indican que elogiar el esfuerzo y las estrategias suele animar a los niños a seguir intentándolo tras un tropiezo, mientras que elogiar rasgos fijos como la inteligencia puede volver a algunos niños más prudentes ante las tareas difíciles. El objetivo es ayudarles a ver que sus acciones marcan la diferencia.
Cambia esto por esto
| En vez de | Prueba |
|---|---|
| «¡Qué listo eres!» | «Lo has resuelto probando de otra manera». |
| «Muy bien». | «Seguiste aunque la torre se cayó dos veces». |
| «Tienes un don para el arte». | «Me encanta cómo has mezclado esos colores para el cielo». |
| «¡Eres el mejor!» | «Lo has practicado todos los días esta semana y se nota». |
| «Tranquilo, es fácil». | «Este es complicado. ¿Qué podrías probar primero?» |
Otros hábitos que ayudan
- Haz preguntas: «¿Cómo decidiste hacerlo así?»
- Fíjate en la amabilidad y la justicia, no solo en los logros
- Habla de tus propios errores y de lo que aprendiste
- Deja que valoren su propio trabajo: «¿De qué estás más orgulloso?»
Elogia el proceso en el momento y celebra también los resultados. No son opuestos: el proceso es simplemente lo que los niños pueden controlar.